¿Cuál es el destino de las donaciones?
Greenpeace es una organización global, ambientalista, no gubernamental e independiente política y económicamente, pues no recibe donativos ni presiones de empresas, gobiernos ni partidos políticos. Actúa para proteger el medio ambiente, promover la paz y la justicia social y ambiental y para cambiar actitudes y hábitos.
En la campaña de bosques Greenpeace combate las causas fundamentales de la deforestación que son, principalmente: el cambio de uso de suelo para agricultura y ganadería intensivas, el crecimiento urbano desmedido y la construcción de infraestructura carretera, los desarrollos turísticos sin criterios de sustentabilidad, la minería a cielo abierto, la tala ilegal y los incendios forestales. Greenpeace promueve el manejo forestal comunitario visibilizando todos los beneficios y servicios que estos ecosistemas nos proveen como la captura de agua, la liberación de oxígeno y generación de materias primas, sólo por mencionar unos pocos. Los bosques y selvas nos protegen del cambio climático y son el hogar de millones de personas cuyo sustento depende de ellos directamente y que, finalmente, sustentan a todos nosotros aunque no seamos conscientes de ello.
Los recursos que Greenpeace recibe se destinan a documentación y difusión del trabajo de la organización ante líderes de opinión, gobiernos o empresas, para denunciar los impactos ambientales y a los responsables de provocar estos daños a los ecosistemas.
¿Cuáles son las causas principales de deforestación?
Las principales causas de la deforestación son: cambios del suelo forestal para agricultura y ganadería intensivas, el crecimiento urbano desmedido y la construcción de infraestructura carretera, el desarrollo turístico sin criterios de sustentabilidad, la minería a cielo abierto, la tala ilegal y los incendios forestales.
¿Qué se necesita hacer para detener la deforestación?
Diseñar y ejecutar una política efectiva que se sustente en información sólida y actualizada, y que tenga como objetivo detener la pérdida y deterioro de nuestros ecosistemas forestales naturales para el 2020, abordando las verdaderas causas del problema. Este fue un compromiso del presidente Felipe Calderón en la cumbre del clima de Cancún en 2010.
Modificar la política forestal de tal forma que realmente apoye y fomente el manejo sustentable de nuestros ecosistemas forestales, priorizando el Buen Manejo Forestal Comunitario por parte de comunidades y ejidos (BMFC), una de las mejores opciones que tenemos en el país para conservar nuestros bosques y los servicios que proveen.
¿Cuáles son las zonas más afectadas en México?
Existen diferentes regiones que han sido afectadas por la deforestación desde el norte hasta el sur de nuestro país. Greenpeace ha documentado en los años recientes los impactos de la deforestación en:
Veracruz: el impuso de políticas agropecuarias voraces, sin criterios de sustentabilidad, han ocasionado desde mediados del siglo pasado la pérdida de más de 90 por ciento de sus bosques y selvas, principalmente para transformarlos en pastizales para el pastoreo. En la actualidad, la deforestación continúa en áreas como Uxpanapa, Orizaba, Los Tuxtlas y alrededor de la ciudad de Xalapa.
Tabasco: la implementación desde mediados del siglo pasado de un modelo extractivo y de desarrollo agropecuario depredador, carente de visión a largo plazo y sin criterios de sustentabilidad, ha ocasionado que en la actualidad se haya perdido 96 por ciento de la cobertura forestal original.
Michoacán: el cultivo de aguacate crece de manera acelerada e ilegal, a costa de los bosques. Durante los últimos 50 años, en 11 municipios de la zona aguacatera, las plantaciones han crecido en 650 por ciento y la tendencia continúa.
La Malinche: es un Área Natural Protegida ubicada entre los estados de Puebla y Tlaxcala, que ostenta la categoría de Parque Nacional desde la década de los 30. A pesar de que es obligatorio, el parque no cuenta con programa manejo y ni se ha desarrollado algún plan de trabajo conjunto con los habitantes y dueños de los terrenos forestales que los provea de estrategias y de herramientas para el manejo sostenible del bosque, por lo que los terrenos se usan exclusivamente para actividades agrícolas y ganaderas, y son sujeto de una fuerte extracción ilegal de madera por grupos de taladores organizados Esto ha provocado que a la fecha se ha perdido ya más del 50 por ciento de su cubierta forestal original desde su declaratoria como Parque.
El Gran Bosque de Agua (GBA), ubicado entre la ciudad de México, Cuernavaca y Toluca, alberga casi dos por ciento de la biodiversidad mundial, ayuda a regular el clima y la calidad de aire de la región, proporciona alimentos y otros bienes. Tiene un papel fundamental en la captura de casi tres cuartas partes del agua que se consume en la Ciudad de México y abastece de agua a dos de los ríos más importantes de nuestro país: el Lerma y el Balsas. De acuerdo con el Instituto de Geografía de la UNAM, cada año se pierden 2,400 hectáreas de este bosque (dos por ciento), lo que equivale a destruir una superficie de nueve campos de fútbol por día.
Si estoy en la ciudad ¿qué impacto tiene en mi vida la pérdida de bosques?
Sin los ecosistemas forestales naturales, de hecho, nosotros no podríamos existir en este planeta: los bosques nos proveen más de la mitad de nuestra provisión acostumbrada de agua potable y de oxígeno, y sin ellos no tendríamos suelos fértiles dónde producir nuestros alimentos y nos quedaríamos sin poder consumir muchas frutas y verduras que no pueden reproducirse sin polinizadores. No tendríamos madera, leña, carbón, así como una importante cantidad de productos como hongos, flores y plantas de ornato y medicinales. La pérdida de la capa de vegetación deja el suelo al descubierto, sujeto a la erosión por agua y viento, ocasionando así deslaves, azolves e inundaciones. Se pierde la capacidad de mitigación de la fuerza de los eventos climatológicos extremos, dejándonos aún más vulnerables a su impacto en el contexto de cambio climático en el que estamos viviendo, entre muchos otros.
¿Me pueden ayudar a proteger unos árboles que están talando en mi colonia?
Greenpeace trabaja en campañas globales diseñadas de tal manera que podamos atender problemáticas que afecten al mayor número de personas. México tiene una de las tasas de deforestación más altas del mundo. ¿Sabías que cada año perdemos casi 500 mil hectáreas de bosques y selvas en México? Esto equivale a perder mil 369 hectáreas por día, a perder una superficie equivalente a tres veces la del Distrito Federal, cada año. Los problemas que enfrentan los ecosistemas forestales de México y los impactos que esto puede tener sobre la vida de las personas que viven tanto en zonas rurales como en las ciudades pueden ser muy graves y exigen atención urgente. Por ello, Greenpeace trabaja en una campaña para detener la deforestación hacia el 2020 y evitar así que la pérdida de nuestros bosques agrave el devastador cambio climático.
No es nuestra intención decir que la tala y poda de árboles en las zonas urbanas o de las áreas verdes no sea preocupante. Los árboles urbanos y las áreas verdes en las ciudades son sumamente importantes para la buena calidad de vida de sus habitantes, y al igual que los ecosistemas naturales, proveen algunos servicios ambientales importantes para la vida en las ciudades como la recarga de acuíferos, la regulación del microclima, así como espacios para el esparcimiento y el descanso. Además es un hecho que en las ciudades de nuestro país no contamos con una superficie de áreas verdes suficiente por habitante, y que muchas de ellas están en lamentable estado de descuido o que incluso se quitan para construir más infraestructura urbana.
Pero la ventaja de las áreas verdes urbanas es que a diferencia de los bosques, se pueden restituir o restaurar con mayor facilidad. En ocasiones es necesario talar o podar árboles con fines de saneamiento, por vejez de los árboles o por otras razones, y de ser así podemos poner más árboles y aún mejor... podemos poner árboles nativos mexicanos que sean aún más adecuados para espacios urbanos.
¿Sabías que la mayoría de los árboles de nuestras áreas urbanas no son originarios de nuestro país y a pesar de ser muy bonitos, poseen características de crecimiento y estructura que no son las más adecuadas para las ciudades? Cuando se plantó la gran mayoría del arbolado urbano de nuestras ciudades no se hacía con un diagnóstico previo basado en las características de estas especies, pensando en que fueran las más adecuadas para este tipo de espacios.
En conclusión, las áreas verdes son sumamente importantes para nosotros, y por ello es importante que todos participemos en su cuidado. Como organización, de hecho, hemos apoyado y acompañado a otras organizaciones en su lucha por el respeto a las áreas verdes urbanas, pero por ahora es urgente que nos concentremos en detener la deforestación en nuestro país. Es decir en detener la pérdida y deterioro de nuestros bosques y selvas, porque son importantes para todos nosotros, para los que vivimos en las ciudades, para las personas que viven en el campo, e incluso, para el resto del mundo.
¿Por qué no a la reforestación?
Uno de los grandes males de la política forestal es que en lugar de atacar de manera directa a las causas de fondo de la deforestación y deterioro de los ecosistemas forestales naturales, promueve falsas soluciones malgastando los escasos recursos destinados a los bosques, invirtiendo un muy pequeño porcentaje en los programas que promueven su manejo sustentable, mientras que la mayor parte del presupuesto se destina a acciones como la reforestación aislada y sin planeación que no protegen los bosques y no revierten la aguda pérdida de estos ecosistemas que nuestro país enfrenta.
No tiene lógica invertir tanto dinero plantando de manera aislada algunos árboles por aquí y por allá, mientras en otros lados nuestros aún siguen desapareciendo y deteriorándose nuestros ecosistemas forestales naturales ricos en biodiversidad, tan fundamentales para la seguridad y bienestar de millones de personas.
El solo hecho de plantar árboles no evita que se siga acabando los bosques naturales y de ninguna manera compensa su pérdida. Impulsar la reforestación y las plantaciones forestales comerciales como supuestas soluciones al cambio climático puede llevarnos a sustituir los bosques naturales por monocultivos de árboles que no proveen, bajo ninguna perspectiva, la cantidad, calidad y diversidad de servicios y beneficios que proveen los bosques a la población entera. Además, esto únicamente retrasa y reduce los recursos necesarios para tomar medidas efectivas para detener la deforestación y sí mitigar el cambio climático.
¿Qué relación tiene la deforestación con el cambio climático?
Los bosques son el principal proveedor del oxígeno necesario para nuestra vida y para la captura del carbono (principal gas de efecto invernadero que incrementa el cambio climático) resultante de la actividad humana, y cuya concentración en la atmósfera sigue aumentando a escalas nunca antes vistas, lo que constituye el principal factor generador del cambio climático que enfrentamos en la actualidad. Para detener la deforestación y hacer frente al cambio climático es necesario modificar el enfoque de la política forestal en nuestro país, que debe trabajar con un enfoque de desarrollo rural integral, en sinergia con otras políticas de uso del suelo, con base en proyectos regionales y locales para el manejo sustentable de los recursos naturales, resolviendo las necesidades sociales, económicas y ambientales.
¿Qué puedo hacer para ayudar a combatir la deforestación?
Infórmate en la sección de Tips y únete a las actividades que realizamos, conviértete en socio y apóyanos con tu firma. Juntos podremos lograr detener la deforestación.